CLASE 42
PRÁCTICAS DEL LENGUAJE
En tu cuaderno escribí la fecha y de título: SEGUIMOS PROFUNDIZANDO ANIMAL
DE PELEA.
“Animal de pelea” está en un
libro de cuentos que se llama Como si el ruido pudiera molestar. Se ve en la
mano del actor que cuenta el cuento. Esta es la tapa de libro:
1) COMPLETÁ LA SIGUIENTE FICHA:
2. ¿Quién es Gustavo Roldán?
Gustavo Roldán era un autor
argentino que nació en la provincia del Chaco en 1935 y murió en Buenos Aires
en 2012. Escribió muchos cuentos para niños/as.
Para conocerlo un poco mejor, te
proponemos leer esta biografía que escribió él mismo.
“Autobiografía:
‘Aspiro a escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector
no sea más que un accidente como el verano o la lluvia o el frío.’ Me crié en
el monte chaqueño, en Fortín Lavalle, cerca del Bermejo, cuando la tierra era
plana, la luna se posaba en las copas de los árboles y los cuentos sólo
existían alrededor del fogón del asado o en las ruedas del mate.
Después se inventaron los libros. O tal vez antes, pero yo no lo sabía.
Solamente sabía muchos cuentos, de ésos que después me enteré que se llamaban
populares, que iban pasando de boca en boca y de oreja en oreja. Cuentos del
zorro, del tigre, del quirquincho, de Pedro Urdemales, de pícaros y mentirosos,
del lobizón y de la luz mala. Claro que esos cuentos nunca eran del todo
cuentos, habían sucedido por ahí nomás, en medio del monte, y eran cosas que
nadie ponía en duda. Yo tampoco. Cuando menos lo esperaba me llegó la hora de
ir a la escuela y nos fuimos al pueblo. En los pueblos el tiempo pasa lleno de
ocupaciones importantes: se está rodeado de amigos para jugar a las bolitas,
remontar barriletes, hacer bailar trompos, jugar a la pelota, andar en
bicicleta. Todo eso mientras se van secando las bolitas de barro para la honda.
¿Para la honda? Sí, para la honda. Después el mundo se va agrandando cuando uno
conoce los parques de diversiones, el cine y el circo, cosas que el monte suele
no tener. Y un día uno pasa por la librería Molina, en Sáenz Peña, y encuentra
que hay estantes infinitos llenos de libros, no de ésos de aprender a leer,
sino de cuentos y más cuentos y más cuentos. Y si don Molina lo deja a uno
hurgar los estantes, sacar y poner, leer solapas y contratapas, ojear y hojear,
sentado en el suelo tras el mostrador, uno comienza a descubrir que por ahí
está escondido un mundo más grande y más lleno de maravillas de lo que nadie
podía imaginar. No era todo tan fácil, había cada cosa aburrida que ni te
cuento. Pero con un poco de suerte y bastante de paciencia aparecían aventuras
increíbles, selvas llenas de animales salvajes y mares llenos de piratas, de
los buenos y de los malos, con los que navegué corriendo mil peligros. Por
suerte con Simbad o con Sandokán siempre logramos salvarnos y triunfar.
Nosotros estábamos del lado de los buenos. Gracias, don Molina. Mi relación con
la literatura es continua y amigable. Sobre todo la de lector. Con la escritura
a veces nos peleamos, pero eso también forma parte de las buenas relaciones.
Aspiro a escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector no sea
más que un accidente como el verano o la lluvia o el frío, como eran esos
cuentos que relataban los domadores alrededor del fogón, cuando el fuego
siempre estaba unido a la palabra.”
Fragmento tomado de: Revista Imaginaria, Año 23, 19 de abril de 2000.
a. Después de leerlo una vez, volvé al texto para anotar:
- ¿Qué cuentos leía?
- ¿A qué juegos jugaba?
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AVISO IMPORTANTE: A continuación te compartimos el link del cual
podrás descargar la clase para poder imprimirla, o resolverla en formato
digital:
https://drive.google.com/file/d/1fPBZfkQcctTNQ6IB6-IHxSzPur7yzWjI/view?usp=sharing